Limpiaremos las pechugas de pieles y pellejos y las partiremos en filetes más bien gruesos pero iguales.
En la sartén, calentaremos un poco de aceite y las sellaremos (fuego fuerte para queden tostadas por fuera aunque sin hacer por dentro).
Retirar y reservar.
Partimos la cebolla en juliana los ajos enteros y las zanahorias en rodajas: se pochan en el mismo aceite durante unos 20 minutos.
A continuación añadimos el pollo y el vino blanco.
Se sube el fuego hasta que se evapore el alcohol.
Se añade a continuación el aceite, el vinagre y el caldo de pollo. Se añade también la pimienta y el laurel.
Se cocina la mezcla a fuego lento durante 40 minutos hasta que se haya cocinado bien el escabeche.
Una vez enfriado está listo para servir o reservar.
Pondremos las pechugas en un tarro y reduciremos el caldo. Cuando esté reducido, se echan en los tarros hasta rebosar y se guarda en la nevera.