Este plato se sirve con una abundante guarnición de arroz, por lo que lo primero, prepararemos un arroz blanco.
A continuación, pocharemos la cebolla.
Partiremos la pechuga en dados y lo ponemos a pochar con sal y pimienta al gusto.
Una vez que este dorado, se añade el pimentón, el curry y damos unas vueltas para que tuesten las especias.
Agregamos el tomate frito (unas 3-4 cucharadas) y se cocina otros tres minutos, para que se mezclen los sabores.
Luego cubrimos todo con leche de coco, bajamos fuego y lo dejaremos hirviendo a fuego lento de 15 a 20 minutos.
Se sirve acompañado de arroz blanco, donde empaparemos la salsa del curry que está buenísima.